Plan de belleza para estar sanos y jóvenes

Hasta ahora nadie inventó una máquina para controlar el tiempo, cumplir años es inevitable lo que varían son las condiciones en que envejecemos. Así como proyectamos donde queremos vivir, podemos planificar cómo vamos a cuidar nuestra piel y cuerpo. Nuestra especialista en Medicina Antienvejecimiento y Medicina Preventiva, la Dra. Nancy Magrini, nos explica los diferentes tipos de tratamientos de belleza.

Córdoba, Argentina – Podríamos hacer una comparación entre nuestro cuerpo y una casa, después de todo dicen que nuestro cuerpo es nuestro templo. Si queremos que la casa se vea bonita le pintamos las paredes y plantamos flores en la entrada. Si la queremos conservar y vivir en ella por muchos años le arreglamos las cañerías y las fallas de humedad. Con nosotros pasa lo mismo, podemos realizar distintas acciones para vernos bien al mismo tiempo que mantenemos hábitos sanos para sentirnos bien.mujer-crema-380x275

Verme bien: plan de belleza externo

Lo más notorio de nuestra apariencia es nuestra piel, el órgano más grande y visible del cuerpo. Vernos bien implica gozar de una piel tersa y luminosa, para ello existen distintos tratamientos externos que trabajan desde el músculo hasta la superficie de la piel. Las opciones son:

  • Botox y Dysport: Se utilizan para reducir o bloquear la acción de los músculos responsables de acentuar ciertos rasgos característicos del paso del tiempo como las arrugas del rostro.
  • Bioestimulación con Plasma Rico en Plaquetas: Este método se utiliza para estimular la producción de colágeno, elastina y tejido epidérmico, lo que produce una piel más tersa, con menos poros y manchas, con mejor color y más luminosa. En las plaquetas están los factores de crecimiento endotelial vascular que hacen que el colágeno se forme de mejor calidad. El PRP se obtiene de la sangre del mismo paciente y se utiliza mediante mesoterapia en las zonas más flácidas del rostro y cuerpo. De esta forma las células de la piel se renuevan de adentro hacia afuera.
  • Ácido hialurónico: El ácido hialurónico es una sustancia química que ayuda a modificar los volúmenes de la cara. Se utiliza como material de relleno para las arrugas y además estimula la producción de colágeno. El ácido hialurónico da voluminosidad a los labios, pómulos y mentón, alisa las arrugas del rostro y reduce las cicatrices del acné y otros problemas cutáneos que ocasionen pérdida de piel.
  • Hilos reabsorbibles de PDO: La técnica más superficial es la que utiliza los hilos reabsorbibles de PDO (polidioxanona) para tensar la piel y tratar las arrugas más chiquitas. Luego de los seis meses de su colocación los hilos se reabsorben y dejan la acción permanente en el rostro.

“Estas son medidas externas, como si pintáramos una casa por fuera, si quiero que esos efectos se sostengan en el tiempo tengo que hacer un tratamiento antioxidante por dentro para eliminar el estrés oxidativo”, asegura nuestra especialista.

Para saber qué es el estrés oxidativo, leé la nota “El secreto para una piel joven por más tiempo”.

Sentirme bien: plan de belleza interno

A medida que envejecemos nuestras células empiezan a tener deficiencias y comienzan a deteriorase. Con hábitos saludables a lo largo de nuestra vida podemos retrasar el proceso de envejecimiento. Los tratamientos internos tienen que ver con los nutrientes, vitaminas, aminoácidos, antioxidantes y enzimas, es decir con el funcionamiento interno del cuerpo. Generalmente estos tratamientos se realizan vía oral suministrándole al paciente los componentes que le falta o necesita.

Hay diferentes métodos para tratar internamente al paciente. En primer lugar se podría optar por realizar un chequeo biológico preventivo con el Escáner Intersticial. “Utilizo el escáner para medir internamente al paciente, veo cuáles son sus condiciones físicas, si tiene alguna enfermedad, su grado de envejecimiento y la acidez de sus tejidos”, explica nuestra especialista en Medicina Antienvejecimiento.

Además de los problemas físicos que el paciente pueda llegar a tener, también se estudia su estado psíquico. “Si un paciente me dice que se siente cansado, tengo que ver si el cansancio es del cuerpo o de la mente, para eso realizo un estudio de neurotrasmisores”, comenta la Dra. Magrini. Los neurotrasmisores son sustancias químicas que trasmiten información entre neuronas y permiten el correcto funcionamiento del cerebro. La alteración en los niveles de estas sustancias tiene efectos sobre la manera de pensar, sentir, actuar y reaccionar. El estudio de neurotrasmisores se realiza con el escáner o se pide en un laboratorio de sangre. También se pueden analizar mediante un test de preguntas.

Una vez que se sabe en qué condiciones está el paciente se elige el tratamiento adecuado. Algunas opciones son:

  • Vacuna Antiedad: Actúa como un nutriente celular que brinda a las células dañadas una rápida reposición de nutrientes para recuperar sus funciones y demorar su deterioro. Esta inyección restaura y revitaliza las funciones vitales del organismo, detiene el proceso de envejecimiento y previene las enfermedades degenerativas.
  • Sueroterapia: Es la aplicación de nutrientes por vía endovenosa a través de un suero. El suero está compuesto de una selección de aminoácidos, vitaminas y enzimas específica para las necesidades de cada paciente. De esta forma el paciente tiene los sustratos necesarios para que lo tratamientos externos perduren en el tiempo.
  • Nutrición Ortomolecular: Consiste en diseñar un plan nutricional basado en el ADN del paciente.

“Con un plan de belleza integral no voy a volver al paciente más joven porque no puedo cambiar la edad que tiene, pero sí lo voy a acompañar para que su calidad de vida sea mejor. Voy a actuar sobre los factores internos y externos para que la persona se vea y se sienta bien, mejorando su sistema inmunológico y hormonal, la calidad de su sueño y su estado físico”, aclara la Dra. Nancy Magrini.

Consultas

Para mayor información y solicitar turnos no duden en comunicarse con nuestra especialista en Medicina Preventiva y Medicina Antienvejecimiento, la Dra. Nancy Magrini.

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