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Fertilización Asistida

Medicina Reproductiva en Córdoba, Argentina

Se denomina Técnicas de Reproducción Asistida (TRA) a todas aquellas técnicas mediante las cuales se trata de aproximar en forma artificial a las gametas femenina (óvulos) y masculina (espermatozoides) con el objeto de favorecer el embarazo. Estas técnicas de inseminación artificial suelen utilizarse cuando los tratamientos médicos o quirúrgicos no están indicados o no han sido exitosos.

Las primeras técnicas de reproducción asistida fueron desarrolladas para el tratamiento de casos de infertilidad masculina, como problemas coitales o baja movilidad de los espermatozoides, asistiendo al depósito de los mismos en la vagina. Estas técnicas de inseminación vaginal fueron luego relegadas por las inseminaciones cervicales e intrauterinas, a fin de aproximar más los espermatozoides al óvulo.

Cirugía Videolaparoscópica e Histeroscópica

Además de realizar tratamientos de fertilización asistida de alta complejidad para solucionar los problemas de fertilidad, nuestros especialistas en medicina reproductiva realizan todo tipo de cirugías videolaparoscópica e histeroscópica relacionadas con la fertilidad femenina.

Consultas y Obras Sociales

Nuestra clínica de fertilización asistida, ubicada en Córdoba, Argentina, acepta diversas prepagas y obras sociales (Apross, Daspu, Pami, OSDE, Omint, etc, consulte cobertura). Para mayor información sobre tratamientos de fertilización asistida contacte a nuestros especialistas en medicina reproductiva.

Preguntas Frecuentes

En la población general fértil, entre 20 y 35 años el 85% de las parejas que desean el embarazo, lo logran por medios naturales al cabo de un año. Una pareja puede tener alteraciones de su fertilidad cuando, después de mantener relaciones sexuales en forma regular y sin utilizar métodos anticonceptivos durante un año, no es capaz de lograr el embarazo. Luego de ese periodo, es recomendable la consulta profesional sin demoras que incidan negativamente en las posibilidades de lograr el embarazo. Cuando la mujer es mayor de 35 años o se presume alguna dificultad física o emocional, es conveniente realizar la consulta con anterioridad.

La incidencia de la edad es determinante en cuanto a la fertilidad. En el caso de la mujer, esta comienza a declinar a partir de los 35 años, y en forma más acelerada a partir de los 40 años.

La visión actual de la infertilidad, la considera un problema de pareja y estudia sus causas de modo conjunto en el hombre y la mujer, evaluando los múltiples factores que podrían provocarla y la interrelación de ambos. Cada individuo posee un potencial o capacidad de fertilidad dado por la suma de varios factores, por lo cual la posibilidad de fecundar de una pareja resulta de la suma del potencial fértil de cada componente de la misma; esto permite que, en una pareja en la que el hombre por una leve alteración en la producción espermática, no puede fecundar, si lo haga con una mujer de alto potencial fértil. Muchas veces las alteraciones que se detectan no son causas de imposibilidad de embarazo, sino solo de una menor posibilidad de lograrlo, describiéndose también este retraso o dificultad para embarazar como "subfertilidad".

La etapa de estudio de la pareja para encontrar la probable causa de la infertilidad es esencial para determinar sus causas y evaluar las posibilidades. De estos estudios iniciales dependerá la posibilidad de elegir sin pérdidas de tiempo el tratamiento más indicado. En todos los casos, el correcto diagnóstico permitirá conocer con exactitud las causas físicas, lo cual permitirá optar por otros caminos alternativos de paternidad o bien convivir con este anhelo sin resolver, pero con la tranquilidad de haber extremado los esfuerzos para lograrlo. Los estudios que se realizan inicialmente son muy sencillos y permiten una importante precisión en el diagnóstico, al analizar estos aspectos:

  • La ovulación.
  • La integridad anatómica y funcional del útero y las trompas de Falopio.
  • La correcta interacción de los espermatozoides con el aparato genital femenino.
  • La producción y calidad espermática.

Es un análisis basado en la evaluación macroscópica y microscópica de los espermatozoides presentes en el semen de varón y sus condiciones para lograr la concepción. La evaluación macroscópica permite determinar el volumen de semen, su aspecto, la viscosidad, y el PH. El análisis microscópico está enfocado a las características de los espermatozoides: la concentración, la movilidad, la viabilidad y la morfología de los mismos. El análisis bioquímico permite además evaluar la función de las glándulas sexuales accesorias (próstata, vesículas seminales) y la función del epidídimo. El análisis microbiológico se realiza para el diagnóstico de infecciones. También existen ensayos inmunológicos que permiten detectar la presencia de anticuerpos antiespermatozoide, que son una causa significativa de infertilidad.

Es el procesamiento de la muestra de semen que se realiza en el laboratorio. Consiste en separar los espermatozoides del plasma seminal, para concentrarlos y seleccionar aquellos con las mejores características de movilidad y morfología, que auguren mejores probabilidades de lograr la fecundación. La capacitación del semen puede realizarse con fines diagnósticos solamente, o para utilizarse posteriormente en algún procedimiento de reproducción asistida.

Generalmente se puede realizar en uno o dos meses, fundamentalmente porque algunos estudios deben hacerse en días precisos del ciclo menstrual. Una vez obtenido el diagnóstico y evaluadas las posibilidades junto al profesional, la pareja puede comenzar de forma inmediata el tratamiento.

Los tratamientos para la infertilidad, tanto para el hombre como para la mujer pueden ser:

  • Medicamentos: en base a antibióticos, estimuladores de la ovulación, hormonas, etc. que sirven para corregir factores que puedan afectar la fertilidad.
  • Quirúrgicos: en aquellos casos donde se encuentran obstrucciones o dilataciones tanto de los conductos masculinos como de los conductos femeninos o la extracción de miomas o adherencias, con el objetivo de recuperar la fertilidad natural.
  • Técnicas de Reproducción Asistida: son los procedimientos por los cuales el médico aproxima las gametas masculinas y femeninas (espermatozoides y óvulos) con el objetivo de incrementar las posibilidades de embarazo. Estos son básicamente la inseminación y las técnicas de fertilización in Vitro e ICSI.

El factor psicológico influye siempre, en mayor o en menor medida, de manera negativa sobre las posibilidades de lograr un embarazo. Todos los aspectos emocionales alrededor de un hecho de la trascendencia del deseo de un hijo bien pueden ser la causa de la infertilidad o la consecuencia de la misma. Especialmente cuando la pareja acude con la sensación de un anhelo incumplido y más aún cuando las experiencias previas que pudieran tener de un trato profesional inadecuado hubieran afectado su autoestima. Por todo esto, la contención responsable y cálida de las parejas desde la primera consulta hasta la realización del tratamiento, pasando por la etapa de diagnóstico, es de vital importancia y objeto prioritario de nuestra tarea profesional.

Alrededor del 30% de los casos que se evalúan tienen un origen masculino, en otro 30% la causa es puramente femenina y el resto de los casos suele haber problemas en ambos miembros de la pareja. Es habitual que en alrededor del 10% de los casos, una realizados todos los estudios, no se detecten causas objetivas de esterilidad. Esto es lo que se denomina esterilidad de origen desconocido o sin causa aparente, dentro de cuyo grupo es presumible algún condicionante de índole emocional.

Según los resultados de las pruebas iniciales realizadas y los antecedentes de ambos miembros de la pareja, el profesional podrá establecer las distintas opciones de tratamiento a seguir, a partir de un panorama de las probabilidades de éxito y de los eventuales riesgos. A partir de ese momento, en diálogo con el profesional, es la propia pareja la que decide qué tipo de tratamiento realizará.

El tratamiento determinado y su probabilidad de éxito para cada pareja dependerá fundamentalmente del diagnóstico obtenido y de la edad de la mujer. En líneas generales, las estadísticas de los principales Centros del mundo determinan que alrededor del 80% de las pacientes menores de 35 años logran el embarazo durante los tratamientos. Este porcentaje se reduce al 60% entre las mujeres hasta los 40 años y sólo al 20% a partir de esa edad.

Estos tratamientos no son peligrosos, en tanto se utilicen hormonas semejantes a las que produce nuestro propio organismo. El mayor riesgo, hoy totalmente controlable, es el del embarazo múltiple. Del mismo modo, no provocan dolor y sólo algunas mínimas prácticas se realizan bajo sedación local o general para evitar cualquier molestia.

Los bebés que nacen por un tratamiento de reproducción asistida no registran diferencias algunas respecto a los nacidos por fertilización natural. Las estadísticas revelan que no existe una diferencia entre los índices de anormalidades ni en el perfil psicológico entre los bebés nacidos por Fecundación In Vitro (FIV) e ICSI (Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides) y los concebidos por métodos naturales.

Los tratamientos de este tipo, realizados con técnicas e instrumental de última tecnología, con medicamentos e insumos de extrema calidad y en condiciones de máxima bioseguridad tienen costos significativos. Pero asimismo es imposible establecer dichos montos a priori de la evaluación diagnóstica a cargo del profesional.

La probabilidad de que un intento inicial no logre el resultado deseado es real. Por eso es imprescindible acotar las expectativas a priori en la orientación a cargo del profesional tanto como detectar las causas de un tratamiento fallido para optimizar las posibilidades para una futura oportunidad. En una y otra instancia, tanto el profesionalismo como la calidad humana y la contención afectiva del médico como de su entorno son fundamentales para el acompañamiento de la pareja en el camino hacia el logro de su anhelo.

NUESTROS PROCEDIMIENTOS

Tanto los espermatozoides como los óvulos pueden ser criopreservados. A esto se recurre cuando el paciente registra algún tipo de patología o requiere algún tipo de tratamiento que puedan afectar su fertilidad futura.

La endometriosis es una enfermedad crónica, progresiva, y de origen desconocido en la cual el tejido endometrial, que debería crecer y desarrollarse dentro del útero, lo hace fuera de la cavidad uterina.

En esta técnica, la fertilización del óvulo por el espermatozoide se produce en un medio artificial - el laboratorio -, pero el proceso de fertilización es totalmente natural, ya que se colocan un promedio de 50000 espermatozoides alrededor del óvulo, que es penetrado naturalmente por uno de ellos.

La Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides es un procedimiento de laboratorio desarrollado para ayudar a parejas con diagnóstico de Infertilidad o Subfertilidad, a quienes el médico ha indicado someterse a un tratamiento de Fertilización in Vitro (FIV).

Las malformaciones uterinas se producen por una interrupción del proceso normal de formación de los genitales externos o internos durante la vida embrionaria. Generalmente se presentan desde el nacimiento, pueden estar asociadas a otras malformaciones del aparato genital, o de otros órganos.

Los miomas uterinos son tumores benignos (no cancerosos) que se localizan en el útero y cuyos tamaños son muy variables. Según su ubicación se clasifican en: submucosos (en el endometrio), intramurales (en el miometrio) y subserosos (fuera de miometrio).

La técnica de ovodonación es recomendada en aquellos casos en que se detecta que la mujer no puede producir óvulos o cuando los que produce no tienen la calidad suficiente como para dar origen a un embrión viable.

Los pólipos uterinos son protrusiones que se ubican el interior de la cavidad uterina y pueden ser únicos o múltiples y de diferentes tamaños. Debería uno pensar que se trata de "verrugas" que crecen hacia la cavidad interna del útero.

La cirugía de reconstrucción de las trompas de Falopio, denominada reanastomosis tubárica, tiene como objetivo reconstruir las trompas que previamente han sido ligadas o cortadas. Este procedimiento revierte la salpingoclasia y permite nuevamente buscar un embarazo.

ESPECIALISTA EN FERTILIZACIÓN ASISTIDA

Dr. Gustavo Gallardo

Matrícula Profesional: 21820. Matrícula Especialista: 7809

  • Especialista en Medicina Reproductiva por la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva.
  • Diploma Universitario en Medicina y Biología de la Reproducción en la Universidad Pierre et Marie Curie, Paris, Francia.
  • Especialista en Ginecología y Obstetricia por el Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba, Argentina.

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Contenido Validado por: Dr. Gustavo Gallardo
Última actualización: 24/03/2020
Nota: Esta información sirve de apoyo y no reemplaza la opinión de su médico.

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