Nódulos de la Tiroides: ¿Tumor Maligno o Benigno?

Aproximadamente el 50 por ciento de la población argentina tiene nódulos en la tiroides y no lo sabe. La afección de esta glándula genera problemas en el metabolismo y entre el 1-2% de los afectados puede llegar a desarrollar un carcinoma, por eso es importante realizarse chequeos.

Generalmente, las personas descubren que tiene nódulos de manera casual, por ejemplo, por estudios que se tienen que realizar en el cuello o porque el afectado pesa unos kilos de más y no los puede bajar. El problema es que son asintomáticos, y por ello es casi imposible darse cuenta que existe una afección a la tiroides.

La Dra. Matilde Rendón, nuestra especialista en Endocrinología, y el Dr. Norman Jalil, especialista en Cirugía de Glándulas Endócrinas, nos informan todo lo que hay que saber sobre los tumores de tiroides.

¿Qué son los nódulos de tiroides?

La tiroides es una glándula pequeña que se ubica en el cuello por debajo de la nuez de Adán y tiene la función de producir hormonas que ayudan a regular el crecimiento y desarrollo del cuerpo, la temperatura corporal y el metabolismo.

Los nódulos tiroideos son comunes y suelen causar mucha preocupación en los pacientes. Se detectan por ecografía en más del 50 % de la población y su presencia nos obliga a estudiar su etiología.

¿Cuál es el riesgo de que un nódulo tiroideo sea maligno?

Si bien la mayoría son tumores benignos, un pequeño porcentaje corresponde a tumores malignos, y la posibilidad de curarlos con un tratamiento adecuado justifica los esfuerzos para realizar un diagnóstico temprano.

¿Cómo se diagnostica?

Habitualmente el paciente se toca una pelotita en el cuello que motiva su consulta al médico clínico. Sin embargo, muchas veces los nódulos aparecen en una ecografía solicitada en un chequeo médico de rutina para evaluar el estado de la glándula.

¿Qué síntomas deben preocuparnos?

La aparición de una tumoración que se agranda rápidamente, acompañada o no de disfonía persistente o de un ganglio en la región lateral del cuello son signos de alarma que indican la presencia de un tumor que ya se ha desarrollado. Igualmente, el antecedente familiar de cáncer de tiroides, o la aparición temprana de la enfermedad en niños o personas jóvenes deben motivar una rápida consulta al médico especialista.

– Chequeando los nódulos de la tiroides

¿Qué estudios hay que realizar?

La ecografía de alta permite identificar criterios tales como las microcalcificaciones, el aspecto irregular de los bordes y una intensa vascularización del nódulo que sugieren fuertemente la presencia de un tumor maligno.

La punción aspiración con aguja fina guiada por ecografía es un método simple a través del cual se puede obtener una muestra de tejido para estudio etiológico.

Ejemplos de resultados de ecografía de tiroides:

Citamos ejemplos de resultados obtenidos luego de realizarse una ecografía de tiroides y cuello. Los mismos deben ser evaluados por un médico especialista para poder hacer un diagnóstico y recomendar el tratamiento a seguir.

Caso #1:

Glándula tiroides hipoecogénica de morfología, vascularización y dimensiones conservadas con ecoestructura heterogénea. En el lóbulo derecho se observa un nódulo de ecoestructura mixta no vascularizado y bien definido de 10,7 mm de diámetro. En el lóbulo izquierdo se observa un nódulo hipoecoico. En el resto de la glándula del cuello y los vasos cervicales no presentan alteraciones ecográficas. No se observan adenopatías ni masas cervicales.

Caso#2:

Lóbulo Derecho: De forma normal, bordes regulares.
Dimensiones L: 3,2 cms, AP: 1.3cms, T: 1,3 cms, Vol: 3.0 cms3 (VN hasta 12,5cm3)
Parénquima heterogéneo, se observa una imagen nodular de 13x9mm, bordes regulares, contenido mixto, predominantemente sólido, con vascularización periférica y central.
Vascularización conservada al doppler color. Velocidad (VN 15-30 cm/seg).

Lóbula Izquierdo: De form nomal, bordes regulares.
Dimensiones L: 3,1 cms, AP: 1.5cms, T: 2,0 cms, Vol: 5.0 cms3 (VN hasta 12,5cm3)
Parénquima heterogéneo, se observa una imagen ovoide, bien circunscrita de 25x13mm, característica sólida, con vascularización periférica y central.
Vascularización conservada al doppler color. Velocidad (VN 15-30 cm/seg).

Istmo: se observa un nódulo bien circunscrito, de 9x8mm, característica sólida, no vascularizada.

Cuello: Glándulas parótidas, sublinguales, submaxilares y plano muscular de características conservadas.

Impresión diagnóstica:
– Nódulos sólidos en ambos lóbulos e istmo, vascularizados.
– Clasificación de TI-RADS 3.
– Clasificación de CHAMMAS 4.

¿Es posible que la biopsia por punción se equivoque?

Si bien es considerado como el método diagnóstico más preciso, la punción se acompaña de una tasa importante de resultados falsos negativos (hasta un 20%) y en menor medida de falsos positivos (2 a 5%). Esto significa que muchas veces puede existir un tumor a pesar de que la punción no lo informe, o bien que el resultado oriente hacia un tumor maligno, aunque finalmente no lo sea, tal como le sucedió a nuestra presidente.

Por este motivo, el médico especialista luego de analizar los antecedentes, el examen físico y los resultados de los estudios realizados, debe decidir si controla al paciente o bien indicar una operación.

¿Una buena operación puede curar al cáncer de tiroides?

El objetivo es solucionar el problema de manera definitiva, incluso cuando el tumor es maligno. Esto se logra a través de una cirugía minuciosa que permita remover toda la glándula tiroides y extraer los territorios ganglionares regionales, dada la posibilidad de exista compromiso metastásico.

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¿Cómo es la cirugía video asistida?

Al momento de realizar una cirugia de tiroides, existen dos formas de resolver el problema. Una es la cirugía tradicional,  en la que se realiza una incisión de 6 cm en la base del cuello para acceder a la tiroides.  La otra, aparece como resultado del desarrollo de las técnicas mini invasivas, y se basa en realizar una incisión de 1 cm y dos de 5 mm en el cuello.  En principio, se introduce una cámara de alta resolución que ofrece una imagen amplificada de área de trabajo, se puede completar la cirugía con gran precisión y seguridad. Con esta técnica, hemos acercado a los pacientes la posibilidad de resolver un problema delicado de una manera más simple, ya que la operación dura una hora y media en promedio y dado quee el daño tisular es mínimo, el paciente tiene menos dolor postoperatorio, una pronta recuperación y un resultado estético excelente.

¿Una vez que se realizó la cirugía, el cáncer se curó para siempre?

Siempre es necesario realizar chequeos regulares, especialmente en los primeros años posteriores a la operación. Los controles consisten en la medición de tiroglobulina, un marcador de restos tiroideos, y el rastreo corporal total (RCT). Sin embargo, el éxito en el tratamiento se basa en una cirugía minuciosa y completa, y en el trabajo interdisciplinario entre el endocrinólogo, el cirujano endócrino especialista y el patólogo.

Consulta Médica

Por cualquier inquietud acerca de la cirugía de tiroides por videolaparoscopia, no duden en consultar con nuestra especialista en Endocrinología, la Doctora Matilde Rendón.

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