Cirugia de Juanetes: una operación rápida y estética

El hallux valgus, vulgarmente conocido como juanete, es uno de los problemas del pie más frecuente entre las mujeres. Se trata de una deformidad redondeada que aparece en la cara interior del pie: el primer hueso metatarsiano cambia de eje, sale hacia delante y el dedo responde yéndose hacia fuera. Además, genera un desequilibrio que compromete al resto de los dedos, produciendo callos plantares y, en muchos casos, dolor.

Los juanetes llevan miles de años de estudio. Ya en 1762 Laforest, el médico de la familia real francesa, escribió un trabajo titulado Observaciones sobre tratamiento de callos, basada en lo que veía en los pies de sus pacientes. Además, la bibliografía antigua cuenta que una de las soluciones para curarlos era una morsa que apretaba el pie con el objetivo de volver el hueso hacia adentro.

Su nombre vulgar refiere a los juanes, como se llamaba a los soldados que iban últimos en la fila debido a que los defectos de sus pies les impedían marchar con la perfección que lo hacían quienes iban adelante.

Radiografia antes y despues de una cirugia de juanetes– Radiografia antes y despues de una cirugia de juanetes

La cirugía mínimamente invasiva

Los juanetes constituyen un problema casi exclusivamente femenino. Esto se debe, en primer lugar, a razones hormonales y, en segunda instancia, que son las mujeres quienes acostumbran a usar zapatos más incómodos. “De la totalidad de pacientes que llevo atendidos, sólo el 1 por ciento fueron hombres”, sostiene el Dr. Sánchez Pulgar.

La única solución posible para los juanetes es la cirugía. Hasta hace pocos años, este problema se eliminaba a través de la cirugía tradicional, que consistía en hacer un tajo de unos 5 centímetros, corregir la deformidad y, en muchos casos, colocar clavos, tornillos u otros elementos.

Desde 2001 existe una alternativa: la cirugía percutánea, que el Dr. Sánchez Pulgar introdujo en Córdoba luego de haber aprendido durante las décadas de 1980 y 1990 en Europa y Estados Unidos.

Se trata de la técnica Reverdin Isham: a través de un tajo de entre 1 y 3 milímetros y con un bisturí oftalmológico se elimina lo que sobra del hueso (la parte que sobresale), y se lleva hacia adentro la cabeza del dedo. El paciente llega y se va caminando, no se colocan elementos en el pie ni se cierra la herida con sutura, sino que se deja que cicatrice sola.

Entre las 72 horas y los 45 días posteriores a la cirugía, se realizan controles y sesiones de fisioterapia.

“Desde que empecé a utilizar esta técnica he operado más de 3 mil pies y puedo decir que es más cómodo y mucho menos doloroso para el paciente”, afirma el Dr. Juan Sánchez Pulgar.

Para mayor información sobre la cirugia de juanetes no dude en comunicarse con nuestro médico especialista en Traumatología y Ortopedia. Aceptamos diversas prepagas, obras sociales y mutuales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *