Junio: Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad

Junio: Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad

En el mes de Junio se celebra en todo el mundo el mes internacional del cuidado de la fertilidad. La finalidad es tomar conciencia de la importancia del enorme don que significa la capacidad de procrear y cuál es la forma de cuidar de esa oportunidad.

El citado mes fue determinado con ese nombre por la Asociación Americana de Fertilidad, la misma asociación exhorta a tener en cuenta un “decálogo” de puntos a tener en cuenta para ese efecto:

1º) Realizar controles ginecológicos anuales desde el inicio de las relaciones sexuales.
Esta conducta alertará en forma temprana de cualquier problema incipiente dando la oportunidad de “actuar a tiempo” que tanto valoramos los médicos.

2º) Vacunarse contra la Rubéola las mujeres mayores de 15 años, si es que no han recibido la vacuna en la infancia.
La rubéola es una enfermedad que puede dar origen a una gran cantidad de malformaciones en el niño por nacer a parte de otros problemas como pérdida del embarazo dependiendo del momento de la gestación en que se dé la infección. La vacunación asegura que no habrá contagio durante el embarazo y esos riesgos entonces desaparecen.

3º) Controlar el peso.
Tanto la obesidad mórbida como la disminución excesiva de peso en una mujer en edad fértil son situaciones que dificultan la posibilidad de un embarazo espontáneo. Existe una relación entre el peso y la altura de la paciente que se llama “Índice de Masa Corporal” y esa relación debe ser bastante exacta para que no sea un problema conseguir un embarazo cuando lo buscamos.

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4º) No fumar, consumir drogas o alcohol en exceso.
Estos tres malos hábitos están directamente relacionados no sólo con dificultad para embarazarse sino también con otra serie de complicaciones que pueden afectar al niño una vez que la mujer ya embarazada continúa con el consumo indebido de sustancias tóxicas.
Estudios científicos actuales aseguran que no deberían ni siquiera tomarse cantidades mínimas de alcohol durante el embarazo.

5º) Tener bien en cuenta cuál es el periodo de mayor fertilidad en la vida de una mujer.
Sabemos que más allá de los 35 años, la fertilidad de la mujer comienza un franco descenso que empeorará inexorablemente conforme pasen más y más años.  Dentro de un plan de familia que trace una pareja, la edad de la mujer debe ser bien tenida en cuenta

6º) Considerar el riesgo genético asociado a un embarazo tardío.
Sabemos que, conforme aumenta la edad de la mujer, no sólo es más dificultoso conseguir un embarazo sino que, son también mayores los riesgos de que un embarazo a esa altura sea portador de alteraciones genéticas.
Los óvulos de la mujer a cierta edad tienen algunas dificultades para los procesos de división y multiplicación celular que pueden dar origen a alteraciones genéticas en el niño

7º) Comer sano y realizar actividad física.
Las épocas actuales nos fuerzan a optimizar el uso del tiempo que se ve consumido por exigencias laborales excesivas que nos obligan a recortar tiempos de esparcimiento y ejercicio y también el tiempo dedicado a una cocina sana. Ya no hay espacio en el día para un gimnasio, ni para un deporte amateur y, lo que es peor, cada día mas nos manejamos con “comida chatarra” por lo rápido que resulta saciar el hambre de ese modo, y dejamos de valorar lo saludable que resulta , comer sano y llevar una actividad física con constancia

8º) Realizar consultas médicas a tiempo frente a diversos signos de alerta.
El cuerpo da señales precoces de que “algo” puede estar mal. No es un dato menor subir o bajar rápidamente de peso, tener caída anormal de cabello, tener menstruaciones irregulares o bien dejar de menstruar por períodos importantes. Todos y cada uno de estos y otros síntomas, pueden estar en relación con el inicio de alguna patología en la que, si no se actúa a tiempo, las consecuencias sobre la fertilidad puede ser importante.

9º) En el caso de pacientes oncológicos preservar tejido, (tanto óvulos como espermatozoides), antes de someterse a tratamientos de quimio o radio terapia.
En este punto especialmente los avances en medicina han permitido que el paciente de cáncer tenga tantas posibilidades de continuar su vida que se plantean nuevas cosas alrededor de ese hecho.
Hoy ya no sólo se piensa en vivir mas tiempo después de curada la enfermedad, sino en la calidad de vida de esas personas, y es ahí en donde entra en juego la posibilidad de tratamientos de preservación de la fertilidad.
Es una realidad a la fecha que se puedan congelar tanto óvulos como espermatozoides en pacientes que deban pasar por tratamientos de cáncer que de otro modo los dejarían estériles

10º) Usar anticonceptivos de barrera como el preservativo para evitar enfermedades de transmisión sexual.
Por último, también debe haber una necesaria toma de conciencia sobretodo en la juventud con respecto a que existen ciertas enfermedades de contagio sexual, que probablemente no causen síntomas muy evidentes pero que sin embargo puedan ir provocando un deterioro lento pero permanente y definitivo de los órganos genitales. Las trompas de Falopio en la mujer son muy sensibles a estas infecciones y el riesgo de contraer estas enfermedades esta directamente relacionado con la promiscuidad sexual y con el no uso del preservativo como método ya no sólo anticonceptivo sino de protección antes estas infecciones.

Tener en cuenta las precauciones indicadas, nos pondrá al resguardo de desagradables sorpresas el día que querramos formar una familia. Para mayor información acerca de tratamientos de fertilizacion asistida no duden en comunicarse con nuestro especialista en medicina reproductiva, el Dr. Gustavo Gallardo.

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